VOY A ESTAR UN AÑO SIN COMPRAR ROPA



¡Mi armario y yo os deseamos Feliz Año nuevo!

 Vaya, ¿qué por qué mi armario? ¡Pues por que va a ser protagonista de algo que pienso realizar durante todo este 2016! Hace meses leí un artículo que preguntaba si seríamos capaces de estar 1 año sin comprar ropa  y a raíz de ahí descubrí a varias personas que habían realizado este “reto”. El concepto y los testimonios de los protagonistas me parecieron de lo más interesante y desde entonces no dejé de pensar en ello, pero por algún motivo no me creía capaz de llegar a hacerlo yo misma. Ahora acaba de empezar el nuevo año y la verdad es que me gustaría realizar este experimento. La semana pasada estuve ordenando mi armario y aluciné un poco conmigo misma: 39 pares de calzado, 15 abrigos/chaquetas, 11 gafas de sol y suficientes prendas como para prescindir de las tiendas una temporada. Como podéis ver en la foto, mi armario no es muy grande, mide 1,20m de ancho y se peta fácilmente, de hecho he tenido que poner los abrigos y chaquetas en un burro. En los últimos meses he donado 5 cajas con ropa y he vendido otras tantas participando en mercadillos como el Lost & Found Market. La ropa que ha quedado en mi armario es la que realmente me pongo, y aún así, sigue siendo más que suficiente para mí. Siempre hacemos lo mismo: abrimos el armario, damos un vago repaso de todo lo que cuelga en las perchas y entonces, con un suspiro, concluimos que no tenemos nada que ponernos y que necesitamos “algo” nuevo. Error: si que tenemos, y mucho. Revistas, anuncios, y nuestra propia cabeza nos empujan a comprar ropa como si no hubiera un mañana, ropa que además suele tener un ciclo de vida bastante corto: o no sabemos cuidarla, o está mal confeccionada y se deteriora rápidamente. En cualquier caso, vamos corriendo y la sustituimos sin el menor miramiento. Y ahora que llegan las rebajas de Enero, preparaos para el bombardeo informativo de newsletters y ofertas en vuestro email por parte de las marcas. A veces veo vídeos de Youtubers que hacen hauls de ropa que se han comprado últimamente y me sorprende muchísimo escucharles decir frases como “No sé cuando me lo voy a poner, pero era bonito.” o “Anda, no recordaba esta prenda, ¡es que he comprado tantas cosas!”. Luego abro una revista o una web y encuentro artículos con títulos tan profundos como: “¡Los 20 tipos de zapato que toda mujer necesita en su armario!” o “Las prendas que toda mujer estilosa y con éxito debe comprar antes de los 30.” (A estas alturas, habréis notado que odio los imperativos en las revistas de moda).

No sé, en algún momento de las pasadas semanas, mi cabeza hizo click y decidí que era el momento de realizar esta experiencia y ver todo lo que aprendía por el camino. Estas Navidades me he sorprendido a mi misma diciéndole a mi novio y familia: “No, no me regaléis nada de ropa, ¡no quiero más ropa!”. Quien te ha visto y quien te ve, Cynthia Bagué.



Primero de todo, quiero saber si soy capaz de realizar este experimento de principio a fin. Soy una persona que en determinadas ocasiones se cansa demasiado rápido de los propósitos y los deja a medias, y quiero ponerme a prueba. Segundo, porque quiero desarrollar más mi creatividad a la hora de vestir: antes realizaba muchas combinaciones e incluso DIY con mi ropa y ahora apenas lo hago, quiero volver a divertirme de ese modo. Quiero reutilizar, arreglar, customizar, y sacarle todo el partido a la ropa que ya tengo en el armario, así como aprender a cuidarla y mantenerla debidamente para prologar su vida útil al máximo. Y tercero, porque creo que el dinero que suelo gastar en ropa que no necesito podré emplearlo en cosas más útiles, como sacarme el carnet de coche, viajar, salir a cenar con amigos a sitios nuevos o simplemente, ahorrar. Tengo 25 años y muchos planes.
Cuando le comenté la idea a mi entorno más cercano, hubo reacciones de todo tipo. Mi novio estuvo encantado y dijo que adelante, que era una idea muy interesante. Mi madre y amigos dijeron que no iba a aguantar ni 3 meses, que me gustan demasiado los trapitos. Y mi padre dijo que estaba loca, que un blog de moda en el que la blogger- que encima es tiene título de Estilista- deja de comprar ropa nueva se iba a ir a pique y las marcas iban a pasar de mí. Esto nos llevó a una interesante -y eterna- conversación en la que le aclaré que yo no considero mi blog un típico fashion blog (así como tampoco un escaparate de marcas), sino que me interesa, junto a la moda, otro tipo de contenido: belleza, cine, libros, DIY, restaurantes…y además realzar otro tipo de valores como combinar la ropa que ya tienes, comprar con cabeza, huir del postureo y desarrollar la creatividad. Le dije también que el tipo de público que me lee son precisamente chicas y mujeres inteligentes y divertidas a las que sí, les gusta la moda, pero pasan bastante de las tendencias masivas y buscan contenido más allá. Además, para mí una buena Estilista es aquella que te ayuda a combinar la ropa que YA tienes en el armario, por lo que añadí que esto me vendría genial para ejercitarme un poco. Y terminé mi defensa diciéndole que me he graduado en Estilismo, pero ahora mismo mi corazón y mi cabeza no siguen solo ese camino, sino también el de la escritura. (Y ahí ya se le atragantó el langostino de la cena de Nochebuena.)

De modo que, día 1 de Enero de 2016 ¡allá vamos! Quiero publicar cada final de mes un post con mis experiencias personales...una especie de resumen. Estoy segura de que este año va a ser muy divertido e interesante en ese aspecto y ya estoy totalmente mentalizada. A veces incluso me parece algo superficial hablar de hacer este tipo de “experiencia” por diversión, cuando hay gente para la que lo de no poder comprar ropa es una realidad diaria. No pretendo sentar las bases de ningún tipo de activismo aquí porque obviamente es necesario que haya comercio en las tiendas para que la economía funcione, pero oye, es simplemente algo que me apetece probar a mí personalmente como reto y experiencia.

NORMAS
⋆  No comprar ropa, calzado ni accesorios desde el 1 de Enero de 2016 hasta el 31 de Diciembre de 2016
⋆ La ropa interior (braguitas, calcetines, sujetadores y medias) está permitida por motivos obvios.
⋆ Puedo reutilizar y customizar ropa usada de padre, madre, amigas…que vayan a tirar.
⋆ En el tema de colaboraciones del blog, si alguna marca que me gusta se pone en contacto conmigo de manera voluntaria para enviarme un producto a modo de regalo o colaboración, lo aceptaré y lo guardaré hasta que termine el año. 


PRIMEROS PASOS
⋆ Limpieza y orden de armario: ser consciente de todo lo que tengo, y que esté a ojo para que no se me olvide usar nada.
⋆ Revisar ropa que tengo que arreglar y/o que quiero customizar.
⋆ Anular mi suscripción a newsletters de tiendas online en las que suelo comprar, cuanto más pueda evitar la tentación mejor.

OBJETIVOS DEL EXPERIMENTO
⋆ Sacar partido a todas las prendas de mi armario por igual, descubrir nuevas combinaciones y perder el miedo a combinar estampados, texturas, largos, etc.
⋆ Volver a usar prendas que no usaba solo con arreglarlas o customizarlas. Potenciar el DIY.
⋆ Aprender a mantener las prendas, calzado y bolsos en buen estado y alargar su uso.
⋆ Fomentar la sostenibilidad y evitar el gasto innecesario.
⋆ Emplear el tiempo que pasaba en tiendas de ropa en cosas mucho más productivas.

Estoy expectante por ver que me depara este año sin comprar ni una sola prenda de ropa, bolsos ni calzado. Y sinceramente, no creo que sea el fin del mundo ni mucho menos. En mis redes sociales iré publicando todo lo que me pase por la cabeza, recomendaciones de blogs interesante relaacionados con este tema y artículos que merezcan la pena. ¿Aprenderé a querer más mi ropa? ¿Desarrollaré a tope mi imaginación? ¿Me volveré toda una experta en el Do It Yourself? Estoy deseando experimentarlo y dejar plasmadas mis experiencias.

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