Oh, hello!

Cynthia Bagué

Escritora Estilista de Indumentaria Cinéfila

16 March 2017

EN TIERRA HOSTIL


A veces siento que el mundo, el planeta, mi ciudad, es territorio hostil. Es una sensación que antes solo tenía muy de vez en cuando, pero que de un tiempo a esta parte se ha convertido en algo habitual en mi cabeza. Siempre pensé que la época de sentirse totalmente desubicado y ofendido era la adolescencia, pero aquí estoy, con 10 años más que entonces y con el mismo regusto amargo. Si a eso le sumamos los granos que desde hace semanas han decidido acampar en mis mejillas, cualquiera podría decir que los 26 son los nuevos 15.

No sé muy bien como explicarlo, pero en fin, como se supone que quiero ganarme la vida como escritora y que esto es lo que hago (unir palabras y crear oraciones), voy a intentar ponerle palabras a todas esas sensaciones. Un día iba en el autobús de vuelta a casa y me sorprendí pensando en lo siguiente: "Nunca me ha gustado menos el mundo que ahora mismo. Wow." Un chiflado negacionista y misógino es presidente de la primera potencia mundial, el heteropatriarcado sigue masacrando a la mujer y al colectivo LGTB, no puedes ir con una bolsa de tela/mochila tranquilamente por Madrid porque sabes que en algún momento intentarán meterte la mano (otro día os lo cuento), odio haber pasado 4 años de mi vida estudiando una carrera de Estilismo cuando mis padres tenían razón y hubiera sido más coherente Periodismo o Comunicación Audiovisual, pero que más da de todos modos sacarme otra carrera ahora si no hay trabajo y el que hay es para los enchufados o los que no se pierden una fiesta, qué de contaminación hay en esta ciudad, vamos a morirnos todos de cáncer entre la polución, el wifi y los químicos que lleva todo... y así, entrando en barrena. Mi cabeza es el London Eye de los pensamientos de ida y vuelta. Como un tren a punto de descarillar.  A veces me dan ganas de vivir en una granja, cultivar mi propia comida y vivir en la ignorancia, estilo El Bosque, de M. Knight Shyamalan. No me malinterpretéis, no es que esté deprimida ni nada de eso, es solo que hacerse mayor significa darse cuenta de que el mundo no es tan guay como parece, ¿no?

Vivimos en un mundo donde ahora se ha puesto de moda lo que yo llamo "La cultura de la felicidad", que es meterte una sobredosis de frases de Mr. Wonderful en vena y creerte que todos los días tienen que ser el mejor de tu vida, donde no hay cabida para nada malo. Pero, ¿y si hoy es un día de mierda y te apetece remolcarte un poquito en el fango? Mañana se te habrá pasado, pero remolcarse en el fango de tus propios problemas durante un par de horas cada X días es tan necesario como desmaquillarse antes de dormir. Hacerse mayor también es darse cuenta de que shit happens, y que la vida sigue, y que nada ni nadie somos perfectos, sino que hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos. A la mierda con las frases intensitas en las fotos de Instagram un lunes por la mañana.

El caso es que la estupidez nos domina, pero yo siempre he sido una persona optimista-realista, de esas que le sacan el lado positivo hasta a una apendicitis (hey, ¿y lo que adelgazas durante el post-operatorio?), de modo que me he propuesto dejar de ver el mundo como un territorio hostil. En las noticias solo hablan de cosas malas, pero me niego a creer que eso es todo. En realidad, mientras escribo este post, mi cerebro ha ido liberando pequeños mensajes subliminales, y ahora mismo casi podría enlazarlo con otro post donde os cuento las cosas buenas que puede tener la vida. ¿Bipolaridad? No lo creo. ¿El proceso creativo de tu primera novela produce monstruos? Posiblemente.

¿No dicen que el mundo es como tú decidas verlo? Aunque no me hagáis mucho caso, posiblemente esa frase la haya leído en alguna taza de la tienda del Vips.

(Por cierto, el de la foto es mi gato Ganímedes.)

Nací en Madrid en 1990 siendo Libra y zurda. Soy Técnico Superior en Artes Plásticas y Diseño, con especialización en Estilismo de Indumentaria, y mis pasiones son el cine y los libros. También me gustan mucho: los idiomas, los viajes en el tiempo, los chihuahuas, la moda del S.XVIII y Bill Murray.

4 comentarios:

  1. Tú tienes 26, yo tengo 31 y pienso lo mismo que tú. Pero he llegado a un punto en que mira, nos rodea un mundo hostil, lleno de gente ruin o enchufada y un futuro incierto... Pero hay que quedarse con lo bueno, que queda gente buena a nuestro alrededor que hace que estas mierdas duelan menos (y desconocidos que te entienden y apoyan).

    No desesperes, que aunque no consigamos nuestro trabajo deseado (yo también estudié moda y maltrabajo en ello), tenemos el poder de crear y hacer lo que nos gusta auqnue no trabajemos de ello. Y aparte, esa gente que tiene trabajazos y puestos de la leche y casas increibles y fotos preciosas... No sabemos realmente cómo es su vida en la realidad, igual es todo fachada.

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    1. Tienes toda la razón. Yo he decidido convencerme de que todas esas cosas malas que estoy percibiendo son solo un 1% de lo que hay ahí fuera. No puede ser todo tan malo.
      Un abrazo enorme!

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  2. Fuerza y a por el mundo hostil, total nos las van a dar igual. La vida no es blanco o negro, la vida no es bien o mal, la vida tampoco es un filtro de instagram. Es salud, amor y al ser posible dinero para no discutir con los otros dos. Ánimo que queremos leer pronto esa novela.

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    1. Totalmente! Muchísimas gracias :) Un abrazo patatero

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CYNTHIA BAGUÉ
@somewhear
Madrid, Spain

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